“A los 80 años, Rod Stewart rompe el silencio y confiesa los nombres de cinco personas a las que jamás perdonará — el ícono del rock británico revela las traiciones, amores rotos y secretos del pasado que marcaron su vida detrás de los escenarios.”
El cabello rubio, la voz rasgada y el carisma inconfundible siguen ahí. Pero hoy, a sus 80 años, Rod Stewart ya no canta con el mismo fuego del pasado: ahora canta con la verdad.
En una entrevista íntima, sin micrófonos ni aplausos, el ícono del rock británico confesó algo que dejó al mundo sin palabras:
“He vivido, he amado y he perdido. Pero hay cinco personas que jamás podré perdonar.”
Su mirada, más profunda que nunca, se ilumina con el peso de las memorias. “No lo digo con rencor”, aclara. “Lo digo porque, a esta edad, ya no me interesa mentirme.”
🌑 La primera herida: el amor que lo quebró
Rod Stewart ha tenido romances tan famosos como sus canciones. Pero detrás del glamour, hubo lágrimas.
“La primera persona que no puedo perdonar fue alguien a quien amé de verdad. Me rompió de una forma que ni la fama ni el whisky pudieron reparar.”
Sin nombrarla, todos entienden de quién habla: una historia de amor que hizo titulares y que lo dejó vacío.
“Yo era joven, arrogante, creía que podía tenerlo todo. Y de pronto me vi solo, con mi corazón en los tabloides.”
Rod admite que esa ruptura lo volvió escéptico. “Después de ella, no supe amar sin miedo.”

💔 La segunda traición: un hermano de la música
El segundo nombre pertenece al mundo que más lo consagró: la música.
“Éramos como hermanos. Compartimos escenario, sueños y locura… hasta que el dinero lo cambió todo.”
Cuenta que ese amigo lo traicionó vendiendo derechos de canciones y decisiones artísticas sin consultarlo. “Me dolió más que cualquier crítica. Porque no me traicionó un socio, sino un amigo.”
Rod asegura que intentó perdonarlo. “Incluso lo busqué años después. Pero entendí que hay cosas que no se arreglan con disculpas, sino con conciencia… y él nunca la tuvo.”
⚡ La tercera decepción: la industria
Pocas estrellas han enfrentado tanto la maquinaria del espectáculo como Rod Stewart. Pero ni su carisma lo libró de sus sombras.
“Durante años fui un producto. Me peinaban, me vestían, me decían qué decir. Si quería seguir en la cima, tenía que obedecer.”
Confiesa que hubo ejecutivos que lo manipularon emocional y económicamente. “Me quitaron canciones, me manipularon contratos, me hicieron sentir que sin ellos no era nada.”
Por eso, uno de los nombres que nunca perdonará no pertenece a un amor ni a un amigo… sino a la industria misma.
“No perdono a los que me hicieron creer que el arte debía venderse al mejor postor. Porque cuando vendes tu alma, la música deja de sonar.”
🌪️ La cuarta herida: la familia rota
En medio de la fama, Rod Stewart también fue padre, esposo y hombre. Pero admite que su vida personal no siempre fue su prioridad.
“Perdí más de lo que gané. Me ausenté en momentos en que debí estar presente.”
Cuenta que una persona de su entorno familiar —a quien no nombra— lo juzgó duramente, alejándose para siempre.
“Me dolió, porque lo único que quería era reconciliación. Pero entendí que el perdón no se puede exigir.”
Esa herida, dice, lo persiguió durante años. “La fama no te salva de las culpas. Te las multiplica.”
🌫️ La quinta y más dura: él mismo
Después de un largo silencio, Rod mira al horizonte y deja escapar una sonrisa cansada.
“La quinta persona soy yo.”
Confiesa que durante años fue su peor enemigo. “Me destruí con excesos, con decisiones equivocadas, con ego. Le fallé a gente que me amaba, y me perdí en mi propio personaje.”
Hubo momentos, dice, en que no se reconocía. “El rock me dio todo, pero también me robó partes de mí. Creí que ser invencible era una virtud… y era una trampa.”
Hoy, a los 80, dice que su gran batalla es el perdón hacia sí mismo. “Me estoy enseñando a abrazar a ese joven que no sabía cuidarse.”
🌤️ La confesión que nadie esperaba
La entrevista, grabada en Londres, tuvo momentos de risa, melancolía y lágrimas. Pero la frase que más impacto causó fue simple:
“Lo que todos sospechaban, era verdad: no siempre fui feliz.”
Rod Stewart, el hombre que hizo bailar al mundo con “Da Ya Think I’m Sexy?” y llorar con “Sailing”, admite que muchas de sus canciones nacieron del dolor.
“Cuando cantaba sobre el amor, no era un artista fingiendo… era un hombre intentando no derrumbarse.”
💫 El valor del perdón (y del no perdón)
A diferencia de muchos, Rod no habla de redención fácil. “La gente cree que perdonar es olvidar. Yo creo que perdonar es recordar sin odiar… y todavía no estoy ahí.”
Explica que algunas heridas necesitan recordarse. “No para sufrir, sino para no repetir.”
Esa frase resume su filosofía actual: mirar atrás sin suavizar lo que dolió.
“No me avergüenzo de mis errores. Me avergüenzo de haber tardado tanto en reconocerlos.”
🌹 El hombre que volvió a sentir
Hoy, Rod Stewart vive rodeado de música, de sus hijos y de un círculo pequeño de amigos leales. “Ya no necesito estadios llenos. Prefiero cenas sinceras.”
Su voz, aunque más frágil, conserva la emoción que lo hizo eterno. “A veces canto para miles… y otras veces solo para mí. Pero ambas cosas me hacen feliz.”
Cuando se le pregunta si aún guarda rencor, responde:
“No. Solo recuerdo. Y recordar es mi manera de mantenerme humano.”
🕊️ Epílogo
Cinco nombres. Cinco historias. Cinco lecciones.
Rod Stewart no los pronuncia, y tal vez nunca lo haga. Pero sus palabras bastan para entender que incluso las leyendas tienen cicatrices.
“He tenido todo lo que un hombre puede soñar… y aún así tuve que aprender a perdonarme por dentro.”
Su confesión no busca escándalo. Busca verdad.
Y en esa verdad, el artista deja un mensaje que suena más poderoso que cualquier acorde:
“A mis 80 años, entendí que el perdón no es para los demás. Es para poder seguir cantando sin miedo.”
El rockero que desafió modas y fronteras cierra los ojos, sonríe y dice con serenidad:
“No soy perfecto, pero sigo vivo. Y eso ya es suficiente redención.”
Silencio.
Luego, una risa.
La risa inconfundible de un hombre que, después de todo, nunca dejó de ser Rod Stewart.
News
“La Historia Secreta que Estremece a la Ciudad: Una Esposa Embarazada Encerrada en su Propia Casa, un Marido que la Somete a Humillaciones Inimaginables por el Sexo del Bebé y la Revelación que Desencadena una Tormenta Imparable”
“La Historia Secreta que Estremece a la Ciudad: Una Esposa Embarazada Encerrada en su Propia Casa, un Marido que la…
“El Secreto que Estalló en la Gran Iglesia: Una Esposa Embarazada Colapsa durante una Confrontación Oscura, un Esposo que Huye entre Sombras y la Madre que, con un Poder Inesperado, Inicia la Cacería que Puede Cambiarlo Todo”
“El Secreto que Estalló en la Gran Iglesia: Una Esposa Embarazada Colapsa durante una Confrontación Oscura, un Esposo que Huye…
“La Escena Prohibida Dentro del Banco de Cristal: Una Esposa Embarazada, un Millonario que Pierde el Control ante las Cámaras Silenciadas y el Padre que, Desde las Sombras, Desata una Venganza Estratégica Capaz de Derrumbar Imperios Financieros Enteros”
“La Escena Prohibida Dentro del Banco de Cristal: Una Esposa Embarazada, un Millonario que Pierde el Control ante las Cámaras…
“La Madrugada en la que Todo se Detuvo: Una Esposa Embarazada en una Sala de Cirugía, un Marido que Desaparece en Segundos y la Madre que, desde las Sombras, Desata la Maniobra Más Sorprendente Jamás Vista en el Hospital Central”
“La Madrugada en la que Todo se Detuvo: Una Esposa Embarazada en una Sala de Cirugía, un Marido que Desaparece…
“La Escalera del Silencio: Una Esposa Embarazada Descubre un Engaño de Alto Nivel, una ‘Caída Inexplicable’ y el Misterioso Encubrimiento del Millonario que Podría Desmoronarse con un Solo Testimonio Oculto”
“La Escalera del Silencio: Una Esposa Embarazada Descubre un Engaño de Alto Nivel, una ‘Caída Inexplicable’ y el Misterioso Encubrimiento…
“La Noche en la que un Secreto Familiar Estalló: Una Esposa Embarazada, una ‘Grabación Prohibida’ y la Aparición Inesperada de una Madre Temida cuya Identidad Oculta Podría Sacudir a Toda la Ciudad”
“La Noche en la que un Secreto Familiar Estalló: Una Esposa Embarazada, una ‘Grabación Prohibida’ y la Aparición Inesperada de…
End of content
No more pages to load






