A sus 61 años, Vicente Ferrer Jr. confiesa la verdad más esperada

Por más de medio siglo, el apellido Ferrer ha sido sinónimo de música, tradición y orgullo mexicano.
Pero detrás del legado, los aplausos y las giras interminables, hay una historia que pocos conocen: la del hombre que creció a la sombra de un gigante.

Hoy, a sus 61 años, Vicente Ferrer Jr., el hijo mayor del legendario intérprete Vicente Ferrer, ha decidido hablar sin miedo. Y lo que confesó —entre lágrimas y verdades largamente ocultas— ha dejado al mundo de la música conmocionado.


“He vivido toda mi vida tratando de ser alguien más”

Durante la entrevista exclusiva concedida en su rancho familiar, Vicente Jr. comenzó con una frase que estremeció a todos:

“He vivido toda mi vida tratando de ser alguien más.
Ser el hijo de una leyenda no es un privilegio… es una carga.”

El artista confesó que, desde joven, sintió el peso de las comparaciones con su padre, considerado uno de los más grandes ídolos de la música ranchera.

“No importaba cuánto cantara o cuánto trabajara, siempre escuchaba lo mismo: ‘No eres como tu papá’.”

Con la voz quebrada, admitió que esas palabras lo persiguieron durante toda su carrera.

“Por muchos años viví con culpa.
No podía ser él, pero tampoco sabía quién era yo.”


La soledad detrás del apellido

Vicente Ferrer Jr. relató que, aunque creció rodeado de fama y lujos, su infancia no fue tan feliz como todos imaginan.

“Mi papá era un hombre entregado a su arte. Lo admiraba, pero también lo extrañaba.
A veces deseaba tenerlo más como padre que como ídolo.”

Dijo que, durante años, guardó resentimiento por esa distancia emocional.

“Cuando estás en una familia tan grande y famosa, el amor se reparte, pero nunca alcanza.
A veces el apellido pesa más que el corazón.”


“Me equivoqué muchas veces”

Con una honestidad desarmante, Vicente Jr. reconoció que cometió errores que afectaron su carrera y su vida personal.

“Tuve etapas oscuras. Me rebelé contra todo y contra todos.
Busqué cariño en lugares equivocados, confianza en personas que solo querían aprovecharse.”

Confesó que las críticas y la presión lo llevaron a tomar decisiones impulsivas.

“Cuando te juzgan sin conocerte, terminas haciendo cosas solo para que te vean.
Pero el reconocimiento no sirve si no viene de ti mismo.”


“Mi padre y yo nos perdonamos tarde”

Uno de los momentos más emotivos fue cuando habló sobre su relación con su padre, Vicente Ferrer.

“Tuvimos una relación complicada.
Yo era orgulloso, él también.
Nos queríamos, pero nos costaba decirlo.”

Recordó que, poco antes de la muerte de su padre, tuvieron una conversación que cambió su vida.

“Me tomó de la mano y me dijo: ‘Nunca te pedí que fueras como yo.
Solo quería que fueras feliz’.
Ese día entendí que había vivido peleando con fantasmas que solo estaban en mi cabeza.”


“El éxito me dio todo, pero también me quitó paz”

El intérprete confesó que, durante muchos años, su búsqueda por ser reconocido lo llevó a perder lo esencial.

“Grabé discos, hice giras, intenté probarme una y otra vez.
Pero cuando los aplausos se apagaban, regresaba la misma pregunta: ‘¿Quién soy yo sin el apellido Ferrer?’”

Contó que esa incertidumbre lo llevó a una profunda depresión.

“Tuve momentos muy duros.
No lo decía a nadie, pero sentía que había decepcionado al público y a mi familia.”


“Encontré la paz cuando dejé de competir”

Vicente Jr. aseguró que su proceso de sanación comenzó cuando dejó de compararse con su padre.

“Un día me miré al espejo y dije: ‘No tengo que ser él, tengo que ser yo’.
Desde ese momento, todo cambió.”

Dijo que por primera vez en su vida, se siente libre.

“Hoy canto porque amo la música, no porque quiero demostrar algo.
Mi voz no es la de mi padre, pero es la mía, y eso me basta.”


“Perdoné a los que me dañaron”

El cantante también aprovechó para hablar de las traiciones que enfrentó a lo largo de su carrera.

“Hubo personas que se aprovecharon de mi apellido, que se acercaron con sonrisas y me apuñalaron con mentiras.
Pero el rencor es un peso muy grande para seguir cargando.”

Explicó que, con los años, aprendió a soltar.

“El perdón no es para los demás, es para uno mismo.
No perdoné porque ellos lo merecían, sino porque yo merecía estar en paz.”


“La familia lo es todo”

Vicente Jr. confesó que, después de tantas pruebas, su mayor refugio ha sido su familia.

“Mis hijos me enseñaron lo que significa amor incondicional.
Cuando me miran, no ven al artista, ven al papá.
Y eso vale más que cualquier aplauso.”

Dijo que su esposa ha sido su mayor apoyo.

“Ella me devolvió la fe en mí. Me mostró que podía volver a empezar sin importar la edad ni los errores.”


“No me interesa la fama, me interesa dejar huella”

El artista reveló que, en esta nueva etapa de su vida, su objetivo es inspirar a otros.

“Ya no busco fama ni reconocimientos.
Solo quiero que mi historia sirva para mostrar que siempre se puede sanar, incluso cuando crees que ya es tarde.”

Planea lanzar un disco dedicado a su padre y una fundación para apoyar a jóvenes músicos.

“Mi papá ayudó a mucha gente.
Quiero honrar su memoria continuando esa misión.”


Epílogo: el renacer del hijo del ídolo

A sus 61 años, Vicente Ferrer Jr. demuestra que nunca es tarde para reconciliarse con el pasado.
Su historia no es solo la de un hombre que vivió a la sombra de una leyenda, sino la de alguien que finalmente encontró su propia voz.

“No soy el reflejo de mi padre, soy la continuación de su historia.
Él cantó con el alma, y yo hoy canto con la mía.”

Con lágrimas en los ojos, concluyó con una frase que ya ha dado la vuelta al mundo:

“Por fin dejé de ser el hijo del ídolo…
para convertirme en el hombre que mi padre siempre supo que podía ser.” 🎤