“A los 59 años, Catherine Fulop rompe el silencio y confiesa odios”

Carismática, apasionada y sin filtros, Catherine Fulop, la actriz y presentadora venezolana-argentina, sorprendió al mundo del espectáculo con unas declaraciones que pocos esperaban.
Durante una entrevista para un programa digital de Buenos Aires, la protagonista de “Abigail” decidió abrir su corazón y hablar de las personas que más la marcaron… y de las cinco a las que —según sus propias palabras— “nunca podría perdonar del todo”.

Sus revelaciones mezclan emociones, heridas viejas y una honestidad brutal que ha dejado a sus fans entre el asombro y la admiración.


“No soy santa, también tengo mi lista negra”

La entrevista comenzó con un tono ligero. Catherine, siempre sonriente, habló de su vida familiar, de su hija Oriana Sabatini, de su matrimonio con Ova Sabatini y de cómo ha aprendido a sobrellevar los años con humor.

Pero el ambiente cambió cuando el periodista le preguntó:
—Cathy, ¿hay alguien a quien no podrías perdonar?

Ella soltó una carcajada nerviosa.
—¿Solo uno? —respondió entre risas—. Si supieras la lista que tengo…

El conductor insistió, y entonces la actriz respiró profundo y dijo:
—Está bien. A mis 59 años ya no tengo miedo de decir la verdad.


1. “Una mujer que me traicionó por fama”

El primer nombre que mencionó fue el de una actriz venezolana con la que compartió protagonismo en los años 90.
—Era mi amiga, o al menos eso creía. Me invitaba a su casa, me presentaba a su familia, y un día, sin avisar, empezó a salir con un hombre con el que yo estaba —recordó.

Catherine explicó que aquella relación fue breve, pero la traición, enorme.
—No me dolió perder al tipo, me dolió perder a una amiga. En este medio, la fama puede más que el cariño.

Aunque no mencionó el nombre, muchos recordaron viejos rumores sobre rivalidades en la televisión venezolana durante esa época dorada.


2. “Un productor que me quiso manipular”

El segundo nombre fue el de un productor argentino que la habría presionado cuando recién llegaba a Buenos Aires.
—Me dijo que si quería un protagónico, debía “agradecerlo” de forma especial. Fue asqueroso.

Catherine confesó que aquella experiencia la marcó profundamente.
—Salí llorando de esa oficina. Me prometí que nunca más dejaría que nadie me faltara el respeto por ser mujer.

Años después, cuando su carrera despegó, ese mismo productor intentó trabajar con ella de nuevo.
—Le dije: “Gracias, pero prefiero quedarme en mi casa antes que compartir un set contigo.”

El público la aplaudió cuando el fragmento de la entrevista fue transmitido en televisión.


3. “Un periodista que mintió sobre mí”

El tercer nombre pertenece a un conocido periodista de espectáculos que, según Catherine, inventó una historia que casi arruinó su imagen pública.
—Dijo que me había peleado con todo el elenco de una novela. Que era conflictiva, insoportable.

Fulop aseguró que esa nota generó un daño enorme en su carrera.
—Después de eso, muchos productores dejaron de llamarme. Y todo por un titular falso.

Aunque con los años el periodista le pidió disculpas, Catherine nunca lo olvidó.
—El perdón no siempre es olvido. A veces uno perdona, pero no borra la herida.


4. “Un amor que me rompió la fe”

El cuarto nombre fue el más personal.
—Fue un amor de juventud, antes de conocer a Ova —contó—. Era guapo, encantador, pero mentía con una facilidad impresionante.

La actriz relató que aquel hombre la hizo dudar de sí misma.
—Me prometía el cielo y al día siguiente desaparecía. Fue la primera vez que me rompieron el corazón de verdad.

Reconoció que de esa experiencia nació su carácter fuerte.
—Aprendí que nadie te destruye si tú no lo permites. Pero sí, todavía me duele recordarlo.

Sus seguidores, conmovidos, llenaron las redes con mensajes de apoyo:

“Todas tuvimos un amor así.”
“Qué valiente al contarlo después de tantos años.”


5. “Yo misma”

El quinto nombre fue el más inesperado.
Después de enumerar traiciones, Catherine guardó silencio, miró al conductor y dijo:
—Y la última persona a la que más odio… soy yo.

El público quedó en silencio.

—Sí —continuó—, me odié por mucho tiempo. Por haber permitido cosas, por callar, por creer que tenía que complacer a todos.

Explicó que la autoexigencia y el perfeccionismo fueron sus peores enemigos.
—Me pasé la vida queriendo ser la mejor actriz, la mejor esposa, la mejor madre, y en ese intento me olvidé de ser yo.

Y añadió, con los ojos llenos de lágrimas:

“Hoy ya no me odio, pero no olvido lo que me hice a mí misma.”


La reacción del público

La confesión se volvió viral en redes sociales.
El nombre de Catherine Fulop se volvió tendencia en Argentina, Venezuela y Miami, donde tiene miles de fanáticos.

Los comentarios fueron unánimes:

“Cathy dijo lo que muchas sentimos.”
“No es odio, es sanación.”
“La admiro más que nunca.”

Mientras tanto, los medios comenzaron a especular sobre los nombres ocultos detrás de sus historias.
Algunos programas de espectáculos se dedicaron a analizar cada palabra y cada gesto de la entrevista.


“El odio también enseña”

En otro momento de la charla, Catherine reflexionó sobre el significado del odio.
—A veces creemos que odiar está mal, pero odiar también te enseña.
—El odio es una emoción que te muestra lo que no quieres volver a vivir.

Aseguró que, con los años, transformó ese sentimiento en algo positivo.
—Hoy, de cada persona que me lastimó, aprendí algo. Y por eso les agradezco, aunque no los quiera ver nunca más.

Su frase final se convirtió en titular de varios medios:

“El odio se convierte en sabiduría cuando decides soltarlo.”


El lado humano de una estrella

A pesar del impacto de sus confesiones, Catherine aclaró que no guarda rencores.
—Si hoy los menciono, es porque ya no duelen. Pero fueron parte de mi historia, y no me avergüenza contarlo.

La actriz, que actualmente combina su trabajo en televisión con su papel de madre y abuela, aseguró que esta entrevista fue una especie de catarsis.
—A los 59 años, no necesito ser perfecta. Solo quiero ser libre.


Epílogo: la verdad sin maquillaje

Al final de la transmisión, Catherine Fulop dejó un mensaje para todas las mujeres que la admiran:

“Si alguna vez sentiste rabia, dolor o frustración, no te culpes. Todo eso te hizo más fuerte. Y si aprendiste a perdonar, incluso a ti misma, entonces ya ganaste.”

Su autenticidad volvió a conquistar corazones.
La actriz, modelo y presentadora que durante décadas hizo reír y llorar a Latinoamérica, hoy se muestra más humana que nunca.

Porque, como ella misma dijo:

“No soy perfecta, soy real. Y eso, a esta edad, vale más que cualquier aplauso.”

Y así, Catherine Fulop cerró una etapa de silencios y abrió otra de libertad emocional, dejando claro que no hay mejor venganza que vivir en paz con uno mismo.