A sus 84 años, Mirla Castellanos confiesa la verdad más guardada

Durante más de seis décadas, Mirla Castellanos ha sido una de las voces más poderosas y emblemáticas de la música venezolana. “La Primera” —como se le conoce con cariño— brilló en escenarios internacionales, compartió momentos con los grandes de la canción y se convirtió en una leyenda viva.

Pero ahora, a sus 84 años, la artista ha decidido hablar como nunca antes. En una entrevista íntima y cargada de emociones, Mirla confesó verdades que durante años había mantenido en silencio. Sus palabras, llenas de nostalgia y sinceridad, han dejado al público conmocionado.


“He callado demasiado tiempo”

Con la voz pausada, pero firme, Mirla comenzó la conversación con una frase que marcó el tono de toda la entrevista:

“He callado demasiado tiempo. A esta edad, ya no tengo que fingir ni complacer a nadie.”

La cantante, símbolo de una generación dorada de la música latina, decidió hablar sin miedo sobre su carrera, sus amores, sus pérdidas y los sacrificios que tuvo que hacer para sobrevivir en una industria dominada por la presión, los egos y la soledad.


La soledad detrás del éxito

Mirla confesó que detrás de los aplausos, los premios y las luces, hubo muchos momentos de profunda soledad.

“El público me veía sonreír, pero cuando terminaba el show y se apagaban las luces, regresaba al silencio. A veces ese silencio era mi único compañero.”

Reconoció que el precio del éxito fue muy alto.

“Perdí amores, perdí amistades, y a veces también perdí la fe en mí misma. Pero cada vez que subía al escenario, recordaba por qué lo hacía: porque cantar era lo único que me mantenía viva.”


“Hubo quienes me quisieron ver caer”

Durante la entrevista, la intérprete de La de la voz de oro también habló de los obstáculos y las traiciones que enfrentó en su carrera.

“No todos los que te aplauden te quieren. Hubo gente que me sonreía en los camerinos y me apuñalaba por la espalda.”

Contó que sufrió boicots, envidias y manipulación. “Me cerraron puertas, me difamaron, pero nunca pudieron quitarme mi voz. Esa fue mi venganza: seguir cantando.”

Con una sonrisa de ironía, agregó:

“La envidia envejece más rápido que los años. Por eso sigo aquí, de pie.”


“El amor no siempre fue mi aliado”

Mirla también habló de su vida sentimental, un tema que siempre mantuvo en reserva.

“Amé profundamente, pero no siempre supe elegir bien. A veces uno confunde admiración con amor.”

Reconoció que su carrera, su independencia y su carácter fuerte asustaron a muchos hombres.

“Algunos me querían apagar para brillar ellos. Pero yo nací para brillar por mí misma.”

Sin embargo, confesó que hubo un amor que la marcó para siempre. “Fue el hombre de mi vida, pero no era el momento. Lo amé en silencio, y en silencio lo dejé ir.”


“Fui víctima del machismo del espectáculo”

La cantante no dudó en hablar sobre el machismo que dominaba la industria durante sus primeros años.

“Las mujeres éramos decorado, no protagonistas. Teníamos que ser perfectas, sumisas y agradecidas. Yo no fui ninguna de las tres, y por eso me castigaron.”

Recordó que muchas veces tuvo que pelear por respeto.

“Me decían ‘no seas conflictiva’ cuando simplemente pedía justicia. Hoy me enorgullece haber sido rebelde.”

Mirla aseguró que si tuviera que volver a empezar, no cambiaría nada.

“Cada herida me hizo más fuerte. Si fui dura, fue porque el mundo no era blando conmigo.”


“También me equivoqué”

A pesar de su carácter firme, la intérprete reconoció que también cometió errores.

“Tomé decisiones que lastimaron a personas que amaba.
Fui demasiado exigente, incluso conmigo misma.”

Con los ojos llenos de lágrimas, confesó:

“Perdí personas por orgullo. Me costó muchos años entender que decir ‘perdón’ no te hace débil. Ojalá lo hubiera entendido antes.”

Aseguró que, a pesar del arrepentimiento, no se queda en el pasado. “Ya no me culpo. Aprendí que los errores también son parte de la melodía de la vida.”


“Mi salud me cambió la forma de ver el mundo”

Mirla habló abiertamente sobre los problemas de salud que enfrentó en los últimos años.

“Estuve enferma. Y cuando la vida te pone frente a la fragilidad, entiendes que nada es eterno. Ni la fama, ni el dinero, ni la juventud.”

Contó que durante ese tiempo redescubrió la fe y la gratitud.

“Dios me dio una segunda oportunidad, y la estoy viviendo con paz.
Hoy valoro lo simple: el amanecer, una conversación, una sonrisa.”


“La industria musical ya no tiene alma”

Sin miedo a las críticas, la artista opinó sobre la música actual.

“Hoy todo es número, viralidad, escándalo. Antes teníamos alma, ahora tienen algoritmos.”

Dijo que no tiene nada en contra de las nuevas generaciones, pero lamenta que se haya perdido la esencia del arte.

“Cantar no era gritar, era sentir. No necesitábamos escándalos para llenar teatros, bastaba con una canción sincera.”

Sus palabras generaron aplausos entre los presentes.

“Yo respeto a los jóvenes, pero ellos también deberían respetar lo que vino antes.”


“No temo morir, temo no haber amado lo suficiente”

En el tramo más íntimo de la entrevista, Mirla habló sobre el paso del tiempo y la cercanía de la muerte.

“No le tengo miedo a morir. Le temo más a no haber vivido lo suficiente, a no haber amado más, a no haber dicho ‘te quiero’ las veces que debía.”

Aseguró que la fama es efímera, pero el amor y la bondad permanecen.

“La gente olvidará mis premios, pero ojalá recuerden mi corazón.”


“Mi legado es mi voz… y mi verdad”

Antes de concluir, Mirla Castellanos dejó un mensaje que conmovió a todos los presentes:

“Mi legado no está solo en mis canciones. Está en mi historia, en mi fuerza, en mi verdad.
No viví una vida perfecta, viví una vida intensa. Y eso basta.”

También aprovechó para agradecer al público que la ha acompañado durante tantos años.

“Si estoy aquí, es por ustedes. Cada aplauso fue una caricia al alma.”


Epílogo: la voz que nunca se apagará

A sus 84 años, Mirla Castellanos demuestra que sigue siendo una mujer indomable, una artista auténtica y una leyenda viva.
Su confesión no fue un acto de debilidad, sino una muestra de humanidad.

“Las estrellas no se apagan —dijo al final—, solo cambian de cielo.”

Con esa frase, la diva venezolana cerró su entrevista, dejando al público entre lágrimas, admiración y asombro.

Porque, una vez más, Mirla Castellanos no solo cantó… también habló con el corazón.