A los 68 años, Mijares sorprende al confesar un amor que nunca se apagó y un secreto que guardó por décadas

Durante más de cuatro décadas, Manuel Mijares ha sido la voz romántica de México.
Sus canciones, llenas de sentimiento y elegancia, han acompañado bodas, despedidas y amores imposibles.
Pero el hombre que tantas veces cantó al amor, rara vez habló del suyo.

A punto de cumplir 68 años, el icónico intérprete sorprendió al abrir su corazón y compartir una serie de confesiones que dejaron al público sin palabras: un amor que nunca se apagó, un secreto profesional que pocos conocían y una mirada nueva sobre la vida.


🌙 El caballero de la canción

Desde sus inicios en los años 80, Manuel Mijares se distinguió por su estilo sobrio, su voz poderosa y una personalidad reservada.
Mientras muchos artistas vivían rodeados de controversia, él mantenía una vida discreta, enfocada en su música.

Canciones como “El privilegio de amar”, “Soldado del amor” y “Si me tenías” lo convirtieron en uno de los cantantes más queridos de la balada romántica.
Su voz, reconocible desde la primera nota, trascendió generaciones y escenarios.

Sin embargo, detrás de ese profesional disciplinado y sereno, había un hombre que guardaba emociones que nunca compartió… hasta ahora.


💬 “Nunca dejé de amar”

En una entrevista reciente, Mijares habló con una sinceridad que sorprendió incluso a sus seguidores más fieles.
Su tono fue pausado, sin dramatismos, pero cargado de emoción.

“A veces la gente cree que el tiempo apaga los sentimientos, pero hay amores que no se olvidan… solo aprenden a quedarse en silencio.”

Esa frase bastó para encender la curiosidad del público.
El cantante explicó que, aunque la vida lo llevó por distintos caminos, nunca dejó de amar profundamente a una persona que marcó su historia.

“Hay gente que llega a tu vida para quedarse, aunque no esté físicamente.
No todo amor necesita final feliz para ser eterno.”

No dio nombres, pero quienes lo escucharon notaron en sus palabras un cariño intacto, una nostalgia suave, sin tristeza, llena de gratitud.


🌹 El amor, el escenario y la música

A lo largo de su carrera, Mijares convirtió sus vivencias en melodías.
Cada canción parecía una confesión disfrazada de poesía.

“Uno canta lo que siente, aunque no siempre lo diga abiertamente”, reconoció.
“Cuando canto ‘Baño de mujeres’ o ‘Te prometí’, la gente cree que es una historia ajena, pero siempre hay algo de mí ahí.”

Para el cantante, la música ha sido tanto refugio como espejo.
Le permitió expresar emociones que la timidez o el respeto le impedían mostrar.

“El escenario fue mi terapia.
Ahí podía hablar del amor, del dolor, de la esperanza… sin que nadie supiera realmente de quién hablaba.”


🌤️ El secreto profesional que sorprendió

Además de su confesión sentimental, Mijares reveló un detalle que pocos sabían:
Durante años, estuvo a punto de abandonar la música.

“Hubo un momento en que pensé que ya no tenía nada nuevo que ofrecer.
El público cambia, la industria cambia… y yo no quería convertirme en una versión repetida de mí mismo.”

Pero una llamada inesperada lo hizo cambiar de opinión.
Un joven músico lo buscó para colaborar en una canción moderna, adaptando su estilo clásico a los nuevos sonidos.
“Cuando escuché el resultado, entendí que todavía tenía voz para mucho más.
Ahí supe que el arte no tiene edad.”

Hoy, Mijares prepara un nuevo álbum que combina lo mejor de su esencia con una mirada más contemporánea.
Y asegura que, más allá del éxito, su motivación es otra: conectar con las emociones que siguen vivas en él.


💞 El valor de hablar desde el corazón

Durante la conversación, el cantante reconoció que el paso de los años le enseñó a mirar la vida con más calma y menos miedo.
“Antes pensaba que hablar de sentimientos era mostrar debilidad.
Hoy sé que lo más valiente que puedes hacer es decir lo que sientes.”

Esa frase provocó aplausos en el público presente.
Mijares, visiblemente conmovido, añadió:

“He aprendido que amar no es poseer, sino agradecer lo vivido.
Y eso es algo que solo entiendes cuando la vida te da tiempo para mirar atrás.”


🌈 El hombre detrás del artista

Lejos de los escenarios, Mijares lleva una vida tranquila, rodeado de su familia, sus hijos y su círculo cercano.
Aunque es reservado, quienes lo conocen aseguran que tiene un sentido del humor agudo y una serenidad que solo da la madurez.

“Hoy disfruto cosas que antes no veía.
Un café sin prisa, una conversación sin cámaras, un silencio sin culpa.”

También habló sobre su visión actual del amor y la compañía.
“No se trata de buscar llenar vacíos, sino de compartir desde la plenitud.
Y eso, a mis años, es el mayor lujo.”


🎶 El público, su gran amor constante

Si hay algo que Mijares nunca ha ocultado, es su gratitud hacia el público.
En cada concierto, se toma el tiempo de agradecer a quienes han estado con él desde los inicios.

“Mi público ha sido mi gran amor fiel.
Nunca me dejó, ni siquiera cuando estuve lejos de los reflectores.
Esa conexión es lo más valioso que me ha dado la vida.”

Sus giras siguen siendo sinónimo de elegancia y emoción.
Cada presentación es una celebración de la música, la nostalgia y la historia compartida con sus fans.


💫 Un nuevo comienzo

Lejos de retirarse, Mijares asegura que está viviendo una de las etapas más plenas de su vida.
Está grabando nuevas canciones, explorando nuevos sonidos y disfrutando cada paso sin prisa.

“Ya no busco demostrar nada.
Solo quiero seguir cantando mientras la voz y el alma me lo permitan.”

Sobre el amor, fue claro:
“Sí, sigo creyendo en él.
Siempre he creído.
Y si la vida me da otra oportunidad, la viviré con el mismo corazón de siempre.”


🌹 Epílogo: el eco de una voz que sigue amando

Manuel Mijares no necesita escándalos para ser noticia.
Su poder está en la honestidad con la que vive y canta.
Su confesión reciente no fue una revelación escandalosa, sino una declaración de humanidad.

A punto de cumplir 68 años, el “Soldado del amor” demuestra que las verdaderas batallas no se libran en los escenarios, sino en el alma.

Y si algo dejó claro, es que el amor, cuando es real, nunca se apaga.
Solo cambia de forma, se vuelve música, recuerdo… o suspiro eterno.

Porque, como él mismo dijo:

“Yo no canto para olvidar.
Canto para que el amor siga viviendo en mí.”

Y en eso, Mijares sigue siendo invencible.