Estela Núñez rompe el silencio y revela los cinco nombres que jamás perdonará

La legendaria cantante Estela Núñez, una de las voces más queridas de la música romántica mexicana, ha dejado al público sin aliento tras hacer una confesión inesperada.
A sus 77 años, la intérprete de temas inolvidables como “Una lágrima y un recuerdo” o “Perdóname mi vida” decidió hablar con el corazón abierto y nombrar a las cinco personas que —según sus propias palabras— jamás podrá perdonar.

Su sinceridad estremeció al medio artístico, pues durante décadas Estela fue vista como una mujer dulce, discreta y ajena a los escándalos.
Pero detrás de esa voz angelical y de su sonrisa serena, se escondían heridas profundas y traiciones que marcaron su vida.


💔 “El perdón no siempre sana”

La entrevista se llevó a cabo en su casa en Guadalajara, donde Estela recibió a los periodistas rodeada de fotografías, premios y recuerdos de una carrera llena de gloria.
Su tono fue tranquilo, pero cada palabra pesaba como plomo.

“Dicen que el tiempo cura todo, pero no es cierto. Hay cosas que ni el tiempo ni Dios logran borrar. Hay personas que te hieren tan profundo, que el perdón ya no alcanza.”

Fue entonces cuando, con la mirada fija en el suelo, comenzó a enumerar los nombres que jamás olvidará.


El primer nombre: una traición en el escenario

El primer nombre que pronunció fue el de un antiguo productor musical con quien trabajó en los años setenta, cuando su carrera comenzaba a despegar.

“Me prometió un contrato justo, me dijo que me convertiría en la voz de México… pero me robó. Registró mis canciones a su nombre y se quedó con todo.”

Estela confesó que esa experiencia la dejó desconfiada durante años.

“Yo cantaba con el alma, y él jugó con mi inocencia. Le di mi talento, y me pagó con abuso y mentira.”

Nunca volvió a mencionarlo públicamente, pero su historia se convirtió en un secreto conocido en los pasillos de la industria.


💔 El segundo: el amor que la destruyó

El segundo nombre fue quizás el más doloroso.
Estela habló, con lágrimas en los ojos, de un hombre a quien amó profundamente y que marcó su vida para siempre.

“Fue el gran amor de mi vida. Le creí todo. Me prometió matrimonio, hijos, un futuro juntos… y un día desapareció. Lo perdoné en mi mente, pero no en mi corazón.”

Reveló que aquel hombre se casó poco tiempo después con una amiga cercana.

“Esa fue la doble traición. No solo me engañó él, también lo hizo alguien a quien yo consideraba mi hermana.”

Fue el primer golpe que la hizo replantearse el amor y, según sus propias palabras, la llevó a encerrarse en la música como única salvación.


El tercero: un falso amigo del medio artístico

El tercer nombre pertenecía a un cantante con quien compartió escenario y giras en los años ochenta.

“Era como mi hermano. Viajábamos juntos, nos cuidábamos, o eso creía yo… Hasta que un día supe que hablaba mal de mí a mis espaldas, que inventaba cosas para quedarse con mis contratos.”

Estela contó que aquel hombre llegó a difundir rumores sobre su salud mental, asegurando que ella “no estaba en condiciones de seguir cantando”.

“Lo perdoné de palabra, pero su traición me dolió más que cualquier crítica.”

Su voz tembló al recordarlo:

“Me di cuenta de que en este medio, el brillo ajeno ciega a los envidiosos.”


💣 El cuarto: un familiar que la decepcionó

El cuarto nombre no pertenecía al mundo del espectáculo, sino a su entorno más íntimo.

“Era alguien de mi sangre, de mi propia casa. Me pidió ayuda, se la di… y me robó.”

Contó que durante años evitó hablar del tema para no dañar a su familia, pero hoy se siente lista para hacerlo.

“Vendió propiedades mías, joyas que guardaba por cariño, no por dinero. Y cuando lo enfrenté, me dijo que no me debía nada. Esa herida nunca sanó.”

Estela confesó que esa traición la alejó de parte de su familia durante más de una década.

“Después de eso, aprendí que el amor familiar no garantiza lealtad.”


💔 El quinto: una figura del pasado

El último nombre fue el más inesperado.
Con voz firme, Estela mencionó a una mujer del medio artístico con la que compartió un dueto en televisión hace más de treinta años.

“Fue una compañera de trabajo, alguien a quien yo admiraba. Un día me pidió ayuda para grabar un disco y se la di. A las semanas, usó mis contactos, mis músicos y hasta mi repertorio… y me dejó fuera del proyecto.”

Estela suspiró antes de continuar:

“No la odio, pero tampoco la perdono. Me enseñó que el talento no duele, lo que duele es la ingratitud.”


💫 Entre lágrimas y reflexión

A medida que avanzaba la entrevista, Estela se mostraba más aliviada, como si soltar esos nombres le quitara un peso de encima.

“No se trata de venganza. Se trata de cerrar ciclos. Yo no busco justicia, busco paz.”

La artista explicó que durante muchos años vivió con miedo de contar su verdad por temor a que la tacharan de conflictiva.

“En este medio, si una mujer se defiende, le dicen problemática. Pero ya no tengo nada que perder. Tengo 77 años y lo único que quiero es irme ligera de alma.”


🎶 El perdón que sí concedió

A pesar de todo, la cantante también habló de aquellos a quienes sí logró perdonar.

“Perdoné a la vida, a los que me olvidaron, a los que me criticaron cuando enfermé. Perdoné a los que se burlaron de mi fe.”

Estela, quien sobrevivió a graves problemas de salud y a una depresión profunda, reconoció que la música fue su refugio.

“Cada canción que canté fue una forma de curar mis heridas. La música nunca me traicionó.”


🌹 La reacción del público

Las declaraciones de Estela Núñez se convirtieron en tendencia.
Los fans la llenaron de mensajes de amor y respeto por su valentía.

“Qué mujer tan fuerte y sincera.”
“Estela no solo canta con el alma, también habla con ella.”
“Decir la verdad después de tantos años es un acto de liberación.”

Incluso artistas como Lucía Méndez, Manoella Torres y José María Napoleón le enviaron palabras de apoyo.

“Estela siempre ha sido un ejemplo de dignidad. Su voz es eterna y ahora su verdad también,” escribió Napoleón en redes sociales.


🕊️ Epílogo: una verdad que sana

Al final de la conversación, Estela miró fijamente a la cámara y concluyó con una frase que hizo eco en millones de corazones:

“No quiero morir con odio en el alma, pero tampoco quiero fingir que no me dolieron. Estas cinco personas marcaron mi vida, pero no la definieron.”

Y con esa sinceridad, la gran dama de la canción romántica se despidió dejando una enseñanza inolvidable:
que el perdón no siempre se da con palabras, sino con la paz de seguir cantando pese a las heridas. 🎤🌹